Sábado 24 marzo: Peña Partida.

Al final cambiamos los planes para el sábado pues no subiremos a la Alpujarra, volveremos a la Vereda de la Estrella (¡bieeen!), esta vez para subir al refugio de  Peña Partida, uno de los lugares que nos recomendó la chica del Parque que nos encontramos el sábado pasado. El desnivel de la ruta es de más de 1000 metros, y la distancia total más de 25 km, 10 km más de los de la semana pasada. Así que habrá que madrugar un poquillo, la cita, a las 8:30 en punto, en la Chana, y sin retrasos. Se puede intentar, a ver qué pasa, y si nos cansamos o vemos que no llegamos (habrá que contar con 4 horas de luz al menos para el regreso) pues nos damos media vuelta, pero con alegría, ¿eh?

No reparé antes en que la señalización de la vereda de la Estrella es la del sendero Sulayr, que sí tiene muy buena información en la página web de la Junta, y, aunque cogeremos un camino más corto para ir a Peña Partida (el que nos indicó la chica del Parque que, ahora que la nombro tantas veces, debería habernos dicho su nombre; si la vuelvo a nombrar, la llamaré…. Lucía, ea), te da una idea de la distancia.

Preparad bocatas a mogollón, agüita y ropa de abrigo (el refugio de Peña Partida está a sólo 2.450 m.). No hacen falta crampones, si vemos hielo o nieve en el camino nos damos la vuelta, que ya sabéis lo prudentes que somos.

Nos vemos el sábado si os animáis.

Migue.

PD. Me dicen que esta entrada acojona y que no va a venir nadie O_o, yo creo que no es para tanto…

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Vereda de la Estrella. 17-mar-12

Otro sábado bueno el que disfrutamos en la Vereda de la Estrella. La Vereda de la Estrella es, en su origen, una pista que se hizo para transportar el mineral que se obtenía de las minas de la Estrella y la Probadora, por lo que es un camino amplio y cómodo, salvo el duro ascenso inicial.

Dejamos el coche en un lugar habilitado en la zona conocida como el Charcón, donde se juntan el Barranco de San Juan con el río Genil. Cruzando el río Genil por un puente de madera (foto izquierda), entramos en el Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada, cuyos límites coinciden en esta zona protegida llamada Dehesa de San Juan.

Fue una sorpresa encontrarnos a una chica del Parque Nacional, que nos abordó conforme llegábamos a los carteles descriptivos del sendero, al inicio del mismo. Nos preguntó sobre nuestras intenciones, aconsejándonos e indicándonos otras alternativas. Tomé buena nota mental (esta vez no llevaba cuaderno), y ya tengo pensada una excursión a Peña Partida para otra ocasión. Nos recordó que entrábamos en un terreno protegido y sensible, que no saliéramos del camino, y que no dejáramos ningún tipo de basura allí, ni siquiera basura orgánica. Me alegré de que nos dijera eso porque es una advertencia que poca gente conoce, y que poca gente cumple; de hecho, estoy recopilando una serie de fotos con la basura que dejan los energúmenos insensibles, descerebrados y ruines en los parajes naturales que voy visitando, y hasta ahora, no he estado en ningún sitio que no me haya aportado una buena foto para la colección, incluso en esta visita no ha faltado… ¡un calcetín!… ya las mostraré aquí algún día.

Pero vamos a lo que vamos, que la chica nos llevó las mentes por otros derroteros y se me olvidó conectar el gps. Me acordé cuando ya llevábamos un buen rato andando, así que a la ruta que he colgado en wikiloc le falta el tramo inicial.

Lo primero que llama la atención son los almendros en flor, y la gran cantidad de castaños todavía pelados del invierno. También había encinas y quejigos:


Antes de llegar al “abuelo”, un castaño centenario enorme, en el margen derecho del camino, atravesamos un arroyo helado, por donde tuvimos que andar con precaución. A pesar de la sequedad de la tierra, en los barrancos hay mucha humedad, y el camino estaba embarrado en muchos tramos:

Y ahora, a trepar por el abuelo cual primates, y a posar para la cámara, cita obligada:


Continuamos nuestro camino con el único sonido ambiental del canto de los pájaros, y vimos pronto a las mariposas que allí abundan, y que empiezan a despertar con la primavera. Como las de estas dos fotos había muchas, prácticamente una a cada paso, claro que los nombres no los puedo decir.  He podido saber por estas fotos en flickr que las mariposas de las dos fotos se llaman “ortiguera” (“small tortoishell” en inglés):


Vimos algunas más diferentes, pero solamente ésta se dejó fotografiar (la foto se puede ampliar aún más para ver mejor los detalles, pero desconozco cómo se llama):

El siguiente hito del camino es el viso del norte, donde, tras un recodo del camino, aparecen, impresionantes, la Alcazaba y el Mulhacén, protagonistas de la portada de este blog, la foto indispensable del recorrido, y el motivo de no haber esperado más para hacer esta ruta por la pérdida de la nieve:

La foto está tomada al regreso, con la luz de la tarde, que le viene mejor.

Continuamos el camino, aún no sabemos hasta dónde llegaremos, nos sentimos fuertes, con ganas, pero el tiempo se nos echa encima, y los niños tienen hambre. Hacemos un descansillo merodeando por las ruinas de las minas de la Probadora, leyendo el cartel que te informa de que allí había barracones en donde dormían, hacinados, los trabajadores. En la boca de entrada a la mina, unas plantas pegadas al techo, muy curiosas:


Decidimos continuar por un camino cada vez más cuesta arriba para ver que estábamos muy cerca del Hornillo (a sólo 2 km), y para ver a un pájaro que, suspendido en el aire, buscaba con interés algo en el suelo; pero estaba demasiado lejos y la cámara no lo enfocaba, lástima. Un último esfuerzo para llegar a comer junto a las ruinas de las minas de la Estrella, lugar desde donde se ve, espectacular, el veleta:

Después de comer nos dimos media vuelta, pero si hubiéramos seguido, a partir de ahí, el camino cruza el barranco, y empieza el Real, sendero que lleva hasta la confluencia de los ríos Valdecasillas y Valdeinfierno, un paraje bonito, lugar donde suelen pastar las vacas, y un poco más adelante: el final del sendero en Cueva Secreta. Para otra ocasión lo haremos entero, que nos quedó muy poco, y con sólo madrugar un poquillo, se consigue.

La vuelta sin más complicaciones, y cuesta abajo, la vista siempre vuelta atrás para observar, a modo de despedida, a los colosos, coquetos, Mulhacén y Alcazaba…

Hice un montón de fotos, también a algunas plantas curiosas como la de la entrada de la mina que he puesto arriba, pero como no sé nombrarlas, y la capacidad de un blog gratuito es limitada, he pensado meterlas todas en una presentación y ponerles buena música.
No podía ser otra canción más que “Estrella”, de Enrique Morente, por razones obvias. Además, que sepáis que mi video es el único en youtube que tiene esta canción completa, ea. Varias horas después, aquí está para que lo disfrutemos todos:

Y no más que despedirme hasta la próxima. Gracias por leer, y gracias por vuestros comentarios!

Migue.