¿Cernícalo?

Después de varios meses con la cámara nueva, empiezo ahora a verle el resultado a la inversión. No es que no haya hecho fotos buenas hasta ahora, algunas de las que he considerado mejores las tengo colgadas en mi galería de flickr o las habéis visto en facebook. El tema es que aprender a manejar una cámara réflex lleva su tiempo, y yo estaba convencido de que con mi teleobjetivo 55-300 de 200 eurillos iba a hacer unas fotazas como las que hacen los profesionales, y me empeñaba en hacer fotos con el zoom a tope y la apertura al máximo… y claro, para las mariposas muy bien, que se te posan muy cerquita y yo hasta tenía que alejarme de ellas para que la cámara fuera capaz de enfocar, como en esta foto del otro día en la Sierra de Huétor:

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“Nymphalis polychloros” Olmera.

Pero con los pájaros el asunto cambia, pues no te dejan acercarte demasiado (salvo algún triquero ocasional en La Janda), y el resultado de intentar sacar una foto a un objeto lejano era siempre el mismo: objeto desenfocado, imposible de identificar, y fotos a la papelera. Hasta el punto de pensar en que tenía algún problema de visión… pero no, en el modo de enfoque automático obtenía los mismos resultados.

_DSC00142_1Hasta que hace un par de días, hablando con mi ilicitano amigo Vicente, desperté de mi sueño y me convencí de que con mi teleobjetivo nunca podría hacer esas fotos espectaculares, y que tendría que aprender a sacarle rendimiento al mismo de otra forma, sin forzar a tope el zoom, por ejemplo, y aprendiendo cosillas sobre distancias focales, control de la exposición y demás. Menudo trabajo!! pero el resultado ha sido inmediato y ahora os puedo presentar unas fotos bastante decentes que he hecho hoy mismo. La primera es de una garcilla bueyera (Bulbucus ibis) que buscaba comida en un campo de la Vega cercano a Santa Fe donde suele darse cita un grupo de unas 15 o 20 garcillas.

_DSC00422La otra foto es de un ave rapaz, pequeña, que estaba posada en una rama de un árbol en un punto indeterminado de la Vega granadina, vigilando los campos de cultivo de su alrededor, cuajados de bandadas de palomas y gorriones. Hace poco tuve ocasión de ver a una de estas aves rapaces buscando comida en el suelo de un solar abandonado, con su típico aletear rápido para mantenerse quieta en un punto determinado y luego lanzarse en picado hacia abajo. Le hice algunas fotos con el móvil, pero no se ve muy bien, no más que la forma del pájaro. Pero la de foto de hoy está mucho mejor, si bien desconozco si se trata del mismo ave. Hay que tener en cuenta que estaba lejísimos, y que no ha colaborado con la foto pues ni siquiera giró la cabeza para mirarme un segundo, y cuando comencé a andar acercándome cada vez más a ella, echó a volar y me dejó con las ganas… Bueno, aquí está la foto de marras, yo diría que es un cernícalo (podría ser común o primilla, que haberlos haylos en Granada)…

La foto no es nada del otro mundo aunque sea un gran logro para mí; me gustó más la foto que le saqué cuando se alejaba. Me ha salido un cuadro muy bonito con algunos de los elementos que amo de mi tierra: Sierra Nevada, la Vega, la Alhambra, y las palomas! Siempre que veo las bandadas de palomas, y más cuando las veo con el telón de fondo de la Sierra, me acuerdo de una cita de Lorca hablando de Pitres y las palomas: En la plaza del pueblo hay una placa con una foto que recuerda la visita del poeta a Pitres en la primavera de 1928. Tras la foto que le sacaron a Federico a los pies de un árbol con forma de Y, éste escribió:

“Aquí estoy en Pitres, pueblo sin voz ni palomas de la sierra, crucificado en la Y griega del árbol.”

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El supuesto cernícalo se ve volando con las alas extendidas en el centro de la foto, justo encima de la paloma que vuela más arriba.

Poco a poco espero que vayan saliendo cositas buenas con la cámara, espero impaciente que comience la temporada de mariposas y poder aplicar a las fotos los nuevos trucos aprendidos.

Gracias por leer.

Migue.

 

 

Mariposas de Sierra Nevada y el Cambio Global.

El proyecto “Global Change in Mountain Areas”, financiado por la Unión Europea, tiene por objeto poner en marcha una serie de sistemas de seguimiento del cambio global (o efectos que la actividad humana ejerce sobre el planeta) en 29 reservas de la biosfera de todo el mundo. Sierra Nevada fue escogida como uno de esos espacios a estudiar y desde la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se puso en marcha el proyecto denominado “Observatorio del Cambio Global en Sierra Nevada“, en el que participan más de 80 personas que trabajan desde la Universidad de Granada, el Parque Nacional de Sierra Nevada, o la Junta de Andalucía.

La tarea principal de este proyecto consiste en recopilar la máxima información posible a fin de realizar un seguimiento exhaustivo de la flora, la fauna, el suelo, la nieve, la atmósfera, los flujos de CO2, etc.
Con respecto a la climatología, hay instaladas en Sierra Nevada varias estaciones meteorológicas en los 4 puntos cardinales y en varias alturas, que miden la temperatura, la velocidad del viento, humedad relativa, concentración de gases contaminantes, y radiación.

El cotejo de los datos recibidos en estas estaciones con los que aportan otras repartidas por todo el planeta permite afirmar a los expertos que la actividad industrial e irracional del hombre está alterando el clima a nivel mundial, aunque siempre habrá quien niegue el cambio climático, como un geólogo granadino a quien tuve ocasión de escuchar recientemente.

Desgraciadamente, el futuro no es nada esperanzador vistos los continuados fracasos de las reuniones internacionales que se celebran anualmente sobre el cambio climático, en las que la mayoría de los países anteponen sus intereses económicos a la salud del planeta.

Os cuento todo esto para que podáis comprobar que la cosa es seria, y porque es el marco necesario para explicar mi implicación en este proyecto, que no consiste más que en realizar una parte del trabajo de campo de recopilación de datos.

Fue mi amigo Jorge Garzón, responsable de la empresa Al-Natural, quien me habló de su proyecto particular del seguimiento de mariposas diurnas, LEPIDES, visto mi creciente interés por las mismas, de modo que me metí de lleno en un programa del Parque Nacional de Sierra Nevada, enmarcado dentro del proyecto global mencionado antes, de seguimiento de mariposas diurnas de Sierra Nevada.

“El seguimiento de mariposas diurnas en Sierra Nevada tiene como objetivo establecer tendencias de las poblaciones de ropalóceros (así se llaman las mariposas diurnas) del Parque Natural y del Parque Nacional de Sierra Nevada. La evolución de las poblaciones permitirá establecer la evolución de determinados ecosistemas e interpretar dichos resultados bajo el prisma de los efectos del cambio global. De este modo las comunidades de este grupo de insectos se emplearán como indicadores de cambios ambientales. La información aquí recabada se interpretará bajo una perspectiva geográfica en comparación con otras áreas donde se están desarrollando programas de seguimiento de características similares como por ejemplo: Cataluña, País Vasco, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Doñana, Reino Unido, Holanda, Alemania, Suecia o Inglaterra.”

En una entrada anterior, ya os hablé de algunas mariposas que suelo ver en los paseos por los alrededores de Pitres; no en vano, esa zona es de las que tiene un mayor índice de biodiversidad de Sierra Nevada (en general, los barrancos húmedos a media altura que rodean todo el macizo son ricos en biodiversidad), y en mariposas en concreto, un auténtico paraíso. De modo que hacer ese paseo más a menudo, aprender a identificar las mariposas, y apuntarlas en un papel, es sólo un paso más en mi camino.

Para que os hagáis una idea, el camino discurre por parajes como el de la foto:

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O como este otro:

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Aunque a algún vecino con terreno en la zona le molestan las hierbas, las flores y las mariposas para el paso del dúmper hacia su cortijo, y no se le ha ocurrido otra cosa que sulfatarlas, matando a todo bicho viviente que se le hubiera ocurrido pasar por allí:

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Dice este hombre que le ha ahorrado un buen dinero al Ayuntamiento, porque segarlas habría sido mucho más costoso…

Así que aquí tenemos un ejemplo más de cómo los intereses particulares y el dinero están por encima del medio ambiente, y que si por algunos fuera, el monte estaría cementado para que pudieran pasar dúmperes y camiones por todos los sitios.

Tomo por mía esta frase, muy apropiada:

“Cuando se tale el último árbol, cuando se contamine el último río, cuando se pesque el último pez, sólo entonces, nos daremos cuenta de que el dinero no se puede comer.”

Pero bueno, una entrada de mariposas, y las mariposas, ¿dónde están? En el fondo del mar…

Os dejo algunas fotillos, aunque alguna no la tengo identificada. Todo se andará.

Estas dos son de los llamados “licénidos”, mariposas muy pequeñas; algunas en tonos azules, como la de la derecha:

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La siguiente, del género de las “Melitaea” muy abundantes:

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Ésta no está identificada:

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Ésta tampoco, y es una pena, una mariposa grandona a la que sólo pude sacarle esta foto en la que se ve el reverso de las alas:

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Ya sólo me queda añadir que formo parte de un grupo de voluntarios comprometidos con la conservación del medio ambiente y que hacemos esto por el puro placer de aprender disfrutando y ayudando a la naturaleza; amamos la vida en su conjunto y aportamos nuestro granito de arena para un planeta más saludable y más diverso en el paraíso cercano de Sierra Nevada.

No nos mires: Únete!

Gracias Por Leer el tostón 😀
Migue.

Mariposas en La Taha

Seguro que si llego a planear una salida al campo para ver mariposas no veo tantas como esta mañana. Me llevé la cámara, sí, y he podido sacar unas fotos estupendas de algunos de los ejemplares que se estuvieron más quietecitos. Pero me faltaron los prismáticos, ¡qué cantidad de pájaros! Por todas partes sorprendíamos a bandadas de pájaros que salían espantados a nuestro paso. Pude distinguir un petirrojo que jugaba al escondite conmigo, colorines, y otros que no me atrevo a nombrar, no sea que me equivoque. Un ave rapaz nos sobrevolaba durante casi toda la mañana y, en fin, un cántico de pájaros incesante nos acompañó durante el paseo.

La primera mariposa que posó por fin para mi cámara fue una hembra de la llamada “Manto bicolor” o “Lycaena phlaeas”, una mariposa pequeñita, de las que vimos varios ejemplares, la mejor foto es ésta:
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Revoloteaban por casi todo el camino, y parecía que se las llevaba el viento, pero también pude captar una buena foto de un ejemplar hembra de la mariposa “Lasionmmata megera” o “Saltacercas” que tenía una de sus alas rota:

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También vimos un ejemplar macho de la ya clásica para mí “Ortiguera” o “Aglais urticae”, una de las mariposas más abundantes en Sierra Nevada visible durante todo el año:

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Y para finalizar, la mariposa que más me cautivó, pues, después de verla durante todo el camino, cuando ya estábamos cerca de Pitres se metió por un caminito verde junto a un arroyo, y dejó que la observara bien de cerca mientras libaba en una flor compuesta, de un amarillo intenso como ella. Se trataba de la “Colias alfacariensis” o “Colias de Berger o Alfacar”. A pesar de tener como guía de identificación el magnífico libro de “Las mariposas diurnas de Sierra Nevada”, no he podido averiguar si el ejemplar es macho o hembra. Ahí lo tenéis, con su par de antenas y su “espiritrompa” succionando el néctar de la flor:

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Y esto es todo, como veis, la primavera está llegando a Sierra Nevada. Alegría, alegría!

GPL

Migue.

 

 

 

 

 

Ermita cristo zapato 27-oct-12

Un hueco entre las nubes, justo en el valle de Lecrín, nos permitió en el día de hoy realizar una subida desde el embalse de Béznar hasta la ermita del cristo del zapato con los compañeros de senderismo del gimnasio sin más contratiempos que el fuerte viento, y he querido dejar constancia aquí de la ruta porque por primera vez he podido realizar una ascensión dura en el grupo de cabeza sin que mis maltratados pulmones o mi castigado corazón acusaran el esfuerzo. Menos mal, han pasado unos meses y ya noto en el cuerpo las palizas en el gimnasio; aunque aún no he empezado a perder peso, la mejoría en el tono físico y la capacidad respiratoria 6 meses después de dejar de fumar son notables: la ruta de hoy lo confirma. Así que os hago partícipes de mi éxito y mi alegría compartiendo la experiencia:

Lo primero que he hecho ha sido grabar la ruta en wikiloc, donde podéis ver el perfil de la ruta para ver que se suben en total 592 metros en algo más de 5 Km, aunque la subida difícil es la parte final de la ascensión. También he grabado el recorrido en google maps para que la disfrutemos en cualquier momento:

La ruta entera cabe en la foto que he colgado en wikiloc, y comienza en la presa de Béznar, que impresiona como todas cuando uno camina sobre ella. El embalse se dispone sobre el río Ízbor, afluente del Guadalfeo, y recoge las aguas de la vertiente suroeste de Sierra Nevada a través de los ríos Dúrcal y Torrente, así como las aguas drenadas de la Laguna del Padul. También recibe aportaciones de la sierra de Albuñuelas a través del río Santo. La presa propiamente dicha se ubica en el denominado “salto del lobo”, un lugar en donde el río Ízbor se encajonaba de tal manera que se decía que un lobo podía saltar de una vertiente a otra sin dificultad, de ahí su nombre.

La ruta empieza entonces en la presa, andando por la acera junto a la carretera buscando las indicaciones del sendero de alauxa que, a través de huertos de olivos, naranjos y limoneros, nos lleva a Pinos del Valle para callejear hasta llegar a su parte más alta, donde cruzamos la carretera de los Guájares en busca de los carteles que te indican la subida a la ermita y el cerro Chinchirilla.


Comentando mientras subíamos de los ingleses instalados en la Alpujarra o el Valle de Lecrín, nombramos a Christ Steward (por cierto que su “driving over lemons” hubiera estado más apropiadamente ubicado en el Valle de Lecrín que en la Alpujarra) hablábamos de Ian Gibson, y por consiguiente de Lorca, y como el camino discurría por huertos cuajados de limoneros, naranjos y olivos, vino a mi memoria la baladilla de los tres ríos de mi admirado poeta:

“El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos. Los dos ríos de Granada bajan de la nieve al trigo. ¡Ay, amor que se fue y no vino!…”

No he encontrado ningún recitado bueno de este poema en youtube, así que pondré la presentación de las fotos con un recitado de Alberti de este poema que tengo yo. También lo tengo musicado, pero es una versión más larga y no tengo fotos suficientes. En youtube está la primera parte (el tema que yo tengo dura 3:36 y éste apenas 1:11) de esa versión que yo tengo de Agua Viva:

Pasado el pueblo comienza la subida pura y dura por entre los pinares:


Los perros fueron un disfrute, todo el rato para arriba y para abajo jugando con todos. Y como podéis ver en la foto, el embalse siempre presente abajo y conforme ganábamos altura, las vistas más claras e impresionantes; en la foto se observa abajo Pinos del Valle y el embalse de Béznar, y arriba a la derecha: Lanjarón, que hace siglos era conocido como Lanjarón del Valle y hoy es la puerta de entrada a la Alpujarra:

Desde aquí arriba las vistas son impresionantes, así que grabé un video, que es como mejor se ven estas cosas y lo he colgado en youtube. El fuerte viento que soplaba lo hace un poco incómodo, pero merece la pena verlo, a ver si os dan ganas de visitar la ermita. Del viento he de decir que era fuerte pero no para impresionarme, pues para mí viento es lo que soplaba en el castillo de Queribus, en Francia hace un par de años, un viento que te tiraba por los riscos aquellos, aún me da miedo el recordarlo… Después de vivir aquello, ya nada me sorprende, jejej:

El descenso sin más complicaciones, cruzamos el pueblo por otro camino distinto para acabar donde habíamos empezado, algo más de 3 horas después.

A pesar de la subida, es una ruta que podíamos hacer en plan familiar, tomándonos todo el tiempo que queramos en la subida y echar el día allí; de hecho, hay un merendero al iniciar la ascensión con lo que se podría emplear una mañana en subir y comer al regreso entre los pinos.

Se me olvidaba decir que la ermita del cristo del zapato se llama así por el cuadro que hay en la ermita (realmente hay toda una historieta detrás, que yo os ahorraré), al que le saqué una foto malísima, por lo que pido disculpas. Bueno, la calidad de la foto es suficiente para ver que el cristo de marras, flanqueado por San Sebastián (nunca sabré si sufre o goza con las flechas…) a un lado y por San Roque al otro, tiene un zapato puesto y otro no. 

Y para terminar la presentación de las fotos con el recitado de Alberti de la baladilla de los tres ríos de Lorca:

Nada más que despedirme, como siempre: GPL

Migue.

Laguna de la Caldera. 26-ago-12

Hola, esta entrada debería haberse llamado Siete Lagunas, pero un inconveniente surgido cuando llevábamos 1 hora de ascensión nos hizo volver sobre nuestros pasos hacia el inicio de la ruta y ya no nos quedó tiempo más que para ir a la Caldera por la pista que va de Capileira al Veleta.

La experiencia ha sido muy satisfactoria, como siempre, y comenzó con la agradable sorpresa de que sería Conchi, a quien conocía de una visita anterior, quien nos hiciera de guía-comentarista en el trayecto en microbús desde Capileira hasta el Alto del Chorrillo, con parada en el mirador de Puerto Molina. Otro día hablaré de las cosillas que nos cuentan sobre Sierra Nevada, como los pisos climáticos, los endemismos y todas esas cosas. Hoy os cuento algo sobre los materiales que conforman Sierra Nevada que se me ha quedado grabado gracias a una regla “menos técnica” (emulando a Paco León). Nos decía Conchi que Sierra Nevada se formó durante el plegamiento alpino, cuando la placa africana y la índica chocaron con la placa euroasiática formando Sierra Nevada, los Alpes, el Himalaya… hace muchos millones de años. Y nos contaba que Sierra Nevada tiene en su interior un tipo de roca que es metamórfica, que ha estado sometida a una gran presión y temperatura, que es muy dura, y que se rompe en lajas, como la pizarra. Éste es el material principal del que están formadas las cumbres del macizo:

Fijaos en la roca que emerge de un mar de detritos. Esas formas rectas, sólo han podido formarse bajo gran presión y temperatura, ¿no os parece? Y están a más de 3000 metros de altura, en las faldas del Mulhacén… bueno, este es el material que forma el corazón de Sierra Nevada. A su alrededor, y a menor altura, la banda de rocas denominada “Complejo Alpujárride”, mayoritariamente compuesta de lo que en la Alpujarra se conoce como “launa”, que viene a ser un material aislante perfecto para cubrir los tejados de las casas tradicionales alpujarreñas. Rodeando todo esto, os lo podéis imaginar: Yo, que soy de la Vega de Granada, diría que materiales sedimentarios que hacen fértiles valles como el del Genil en Granada, o el Andarax en Almería. Pues todo esto es como un helado triple-chocolate, con su núcleo de chocolate  duro y sus dos bandas de diferentes texturas que lo rodean ;).

Pues todo esto antes de bajarnos del autobús, que no está nada mal, y luego a disfrutar del paseo, del ejercicio, y de la contemplación de las vistas desde una altura que ronda los 3000 metros. Y aquí quisiera aclarar para los que tienen miedo de los desniveles, que el microbús del Servicio de Interpretación de Altas Cumbres te deja a unos 2700 metros de altura y que la altura máxima, el Mulhacén, está a 3478 metros, con lo que el desnivel máximo es de unos 730 metros, muy asequible para todo el mundo. En la foto, el mar visto desde el mirador de Puerto Molina:

Aparte de las cabras montesas, típicas de las cumbres, y que no faltaron junto a la laguna de la Caldera, encontramos bastante fauna allá arriba. Como dije antes, habíamos empezado a subir por la loma del Mulhacén buscando el desvío que nos llevaría a Siete Lagunas, estábamos a una altitud de 2940 metros cuando tuvimos que parar y regresar sobre nuestros pasos. Mientras tomábamos la decisión de continuar o regresar, nos sobrevolaban constantemente lo que yo creo que eran aviones roqueros: la forma más aerodinámica que la de las golondrinas, aunque su aspecto es muy parecido; pero era el sonido lo más extraordinario. Pasaban a nuestro lado, casi rozando el suelo, silbando, cortando el viento y a una velocidad tremenda, tanta, que fue imposible sacarles una foto.


Uno que se dejó fotografiar fue la chicharra de Sierra Nevada, o “Baetica ustulata”, que estaba casi por todas partes, pero sobre todo en la parte inicial del recorrido donde abundan los matorrales.

A mí me sorprendió que había muchos pájaros, incluso a 3050 metros, rodeados de un mar de piedras, que fue la máxima altura a la que subimos. La duda viene lógicamente por el alimento que se puede conseguir en un roquedal… la respuesta ya nos la adelantaba Conchi en el microbús: Entre las lajas de roca el agua se estanca y crea el ambiente perfecto para que crezcan numerosas especies de plantas, como los helechos (sí, los pudimos ver). Supongo que uno de los pájaros que vimos rondando el refugio de la Caldera sería el acentor alpino. Digo supongo porque no puedo identificarlo bien debido a la calidad de las fotos.

Fue además un día muy fructífero en cuanto a quemaduras de piel humana por el sol, y en avistamientos de lepidópteros, que así es como se conoce científicamente a las mariposas. A mí no me miréis, que la culpa es de los griegos. Si no, echadle un vistazo al libro que me ha servido de fuente para identificar las mariposas que hemos visto: “Las mariposas diurnas de Sierra Nevada”.
Qué puedo decir de este magnífico manual. A mí me ha servido para elaborar esta entrada. Las fotos son, sencillamente, extraordinarias: te enamoran y te hacen desear ver en directo estas obras de arte de la Naturaleza. Lo que a mí más me ha llamado la atención han sido los calendarios circulares donde te indican en qué meses del año puedes encontrar a cada especie en su fase de huevo, gusano, capullo o mariposa, lo que te puede ayudar a identificarlas (esquema fenológico le llaman). Hay algunos casos que pueden presentar cualquier fase (huevo, gusano, capullo, mariposa) en cualquier mes del año, como la mariposa “Issoria lathonia” de nombre común Sofía (los anglosajones la llaman “queen of Spain” o “reina de España”). Si buscáis estos nombres en el google imágenes, podréis ayudarme a confirmar si se trata de este ejemplar que vimos en las faldas del Mulhacén:

También vimos lo que pensábamos que eran dos mariposas distintas. Después de consultar el libro he podido averiguar que se trata de la misma mariposa, pero una hembra y otra macho. Se trata de la “Satyrus actaea” o sátiro negro (el macho es de un color negro intenso, y la hembra de color más claro). También he visto que se la llama “lagarta”. Os dejo las fotillos que pude hacer:

La foto de la izquierda es la del macho, la de la derecha, de la hembra de una mariposa visible de julio a septiembre.

Ya poco más que contar. Que la laguna de la Caldera es distinta de otras porque le faltan los borreguiles que se dan en otras lagunas, incluso más abajo de esta laguna, el río forma otras pequeñas lagunas que tienen algo de verde. Este río discurre por un valle que es el comienzo del barranco del Poqueira; nosotros andamos por la pista colgada de la falda del Mulhacén. Al fondo de la imagen, Sierra Lujar delante del mar Mediterráneo… lástima que la niebla no deja ver bien los contornos y parece que se fusionan el cielo y el mar…:
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Volvimos con la hora casi justa al Mirador de Trevélez, donde cogimos el microbús que, en apenas 45 minutos, nos dejó de vuelta en Capileira.

Esta entrada podría alargarse aún más, tengo fotos y muchas cosas que contar. Pero mejor dejar algo para la próxima, porque por estos parajes tengo que volver. Así que me despido con la foto de una cabrilla asomándose al abismo del barranco del Poqueira. Como siempre: GPL.

Migue.

Sábado 24 marzo: Peña Partida.

Al final cambiamos los planes para el sábado pues no subiremos a la Alpujarra, volveremos a la Vereda de la Estrella (¡bieeen!), esta vez para subir al refugio de  Peña Partida, uno de los lugares que nos recomendó la chica del Parque que nos encontramos el sábado pasado. El desnivel de la ruta es de más de 1000 metros, y la distancia total más de 25 km, 10 km más de los de la semana pasada. Así que habrá que madrugar un poquillo, la cita, a las 8:30 en punto, en la Chana, y sin retrasos. Se puede intentar, a ver qué pasa, y si nos cansamos o vemos que no llegamos (habrá que contar con 4 horas de luz al menos para el regreso) pues nos damos media vuelta, pero con alegría, ¿eh?

No reparé antes en que la señalización de la vereda de la Estrella es la del sendero Sulayr, que sí tiene muy buena información en la página web de la Junta, y, aunque cogeremos un camino más corto para ir a Peña Partida (el que nos indicó la chica del Parque que, ahora que la nombro tantas veces, debería habernos dicho su nombre; si la vuelvo a nombrar, la llamaré…. Lucía, ea), te da una idea de la distancia.

Preparad bocatas a mogollón, agüita y ropa de abrigo (el refugio de Peña Partida está a sólo 2.450 m.). No hacen falta crampones, si vemos hielo o nieve en el camino nos damos la vuelta, que ya sabéis lo prudentes que somos.

Nos vemos el sábado si os animáis.

Migue.

PD. Me dicen que esta entrada acojona y que no va a venir nadie O_o, yo creo que no es para tanto…

Vereda de la Estrella. 17-mar-12

Otro sábado bueno el que disfrutamos en la Vereda de la Estrella. La Vereda de la Estrella es, en su origen, una pista que se hizo para transportar el mineral que se obtenía de las minas de la Estrella y la Probadora, por lo que es un camino amplio y cómodo, salvo el duro ascenso inicial.

Dejamos el coche en un lugar habilitado en la zona conocida como el Charcón, donde se juntan el Barranco de San Juan con el río Genil. Cruzando el río Genil por un puente de madera (foto izquierda), entramos en el Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada, cuyos límites coinciden en esta zona protegida llamada Dehesa de San Juan.

Fue una sorpresa encontrarnos a una chica del Parque Nacional, que nos abordó conforme llegábamos a los carteles descriptivos del sendero, al inicio del mismo. Nos preguntó sobre nuestras intenciones, aconsejándonos e indicándonos otras alternativas. Tomé buena nota mental (esta vez no llevaba cuaderno), y ya tengo pensada una excursión a Peña Partida para otra ocasión. Nos recordó que entrábamos en un terreno protegido y sensible, que no saliéramos del camino, y que no dejáramos ningún tipo de basura allí, ni siquiera basura orgánica. Me alegré de que nos dijera eso porque es una advertencia que poca gente conoce, y que poca gente cumple; de hecho, estoy recopilando una serie de fotos con la basura que dejan los energúmenos insensibles, descerebrados y ruines en los parajes naturales que voy visitando, y hasta ahora, no he estado en ningún sitio que no me haya aportado una buena foto para la colección, incluso en esta visita no ha faltado… ¡un calcetín!… ya las mostraré aquí algún día.

Pero vamos a lo que vamos, que la chica nos llevó las mentes por otros derroteros y se me olvidó conectar el gps. Me acordé cuando ya llevábamos un buen rato andando, así que a la ruta que he colgado en wikiloc le falta el tramo inicial.

Lo primero que llama la atención son los almendros en flor, y la gran cantidad de castaños todavía pelados del invierno. También había encinas y quejigos:


Antes de llegar al “abuelo”, un castaño centenario enorme, en el margen derecho del camino, atravesamos un arroyo helado, por donde tuvimos que andar con precaución. A pesar de la sequedad de la tierra, en los barrancos hay mucha humedad, y el camino estaba embarrado en muchos tramos:

Y ahora, a trepar por el abuelo cual primates, y a posar para la cámara, cita obligada:


Continuamos nuestro camino con el único sonido ambiental del canto de los pájaros, y vimos pronto a las mariposas que allí abundan, y que empiezan a despertar con la primavera. Como las de estas dos fotos había muchas, prácticamente una a cada paso, claro que los nombres no los puedo decir.  He podido saber por estas fotos en flickr que las mariposas de las dos fotos se llaman “ortiguera” (“small tortoishell” en inglés):


Vimos algunas más diferentes, pero solamente ésta se dejó fotografiar (la foto se puede ampliar aún más para ver mejor los detalles, pero desconozco cómo se llama):

El siguiente hito del camino es el viso del norte, donde, tras un recodo del camino, aparecen, impresionantes, la Alcazaba y el Mulhacén, protagonistas de la portada de este blog, la foto indispensable del recorrido, y el motivo de no haber esperado más para hacer esta ruta por la pérdida de la nieve:

La foto está tomada al regreso, con la luz de la tarde, que le viene mejor.

Continuamos el camino, aún no sabemos hasta dónde llegaremos, nos sentimos fuertes, con ganas, pero el tiempo se nos echa encima, y los niños tienen hambre. Hacemos un descansillo merodeando por las ruinas de las minas de la Probadora, leyendo el cartel que te informa de que allí había barracones en donde dormían, hacinados, los trabajadores. En la boca de entrada a la mina, unas plantas pegadas al techo, muy curiosas:


Decidimos continuar por un camino cada vez más cuesta arriba para ver que estábamos muy cerca del Hornillo (a sólo 2 km), y para ver a un pájaro que, suspendido en el aire, buscaba con interés algo en el suelo; pero estaba demasiado lejos y la cámara no lo enfocaba, lástima. Un último esfuerzo para llegar a comer junto a las ruinas de las minas de la Estrella, lugar desde donde se ve, espectacular, el veleta:

Después de comer nos dimos media vuelta, pero si hubiéramos seguido, a partir de ahí, el camino cruza el barranco, y empieza el Real, sendero que lleva hasta la confluencia de los ríos Valdecasillas y Valdeinfierno, un paraje bonito, lugar donde suelen pastar las vacas, y un poco más adelante: el final del sendero en Cueva Secreta. Para otra ocasión lo haremos entero, que nos quedó muy poco, y con sólo madrugar un poquillo, se consigue.

La vuelta sin más complicaciones, y cuesta abajo, la vista siempre vuelta atrás para observar, a modo de despedida, a los colosos, coquetos, Mulhacén y Alcazaba…

Hice un montón de fotos, también a algunas plantas curiosas como la de la entrada de la mina que he puesto arriba, pero como no sé nombrarlas, y la capacidad de un blog gratuito es limitada, he pensado meterlas todas en una presentación y ponerles buena música.
No podía ser otra canción más que “Estrella”, de Enrique Morente, por razones obvias. Además, que sepáis que mi video es el único en youtube que tiene esta canción completa, ea. Varias horas después, aquí está para que lo disfrutemos todos:

Y no más que despedirme hasta la próxima. Gracias por leer, y gracias por vuestros comentarios!

Migue.