La nieve

Algo tiene la nieve que hipnotiza. Será porque en Granada no estamos acostumbrados a ella, aunque no estoy del todo seguro de que si me fuera a vivir a Canadá, por ejemplo, me pasara lo que al pobre “primo de Santa Fe que vive en Toronto”; el Santa Fe argentino, naturalmente: Un monólogo de Dady Brieva:

Ahora en serio, al despertar esta mañana, era aún de noche, y llovía; mientras me preparaba el café se escuchaba perfectamente, porque es un sonido que se mete por todas las rendijas, el crepitar del agua al golpear en el suelo, los charcos, las ventanas… a lo largo del desayuno cesó el sonido de la lluvia, y al comprobar que era ya de día y subir las persianas… oh sorpresa! la lluvia se había convertido en nevada, que caía copiosamente, y ya había dejado un precioso manto blanco sobre mi calle, los árboles del parque y los tejados circundantes.

El sonido de la nieve al caer es, para mí, hipnotizante; parecido al sonido que hace al ser pisada, pero muy muy suave, es el rozamiento de la nieve con el aire, el sonido de los copos al caer unos sobre otros… y esta mañana era especial porque no había apenas ruido ambiental al ser festivo, y se distinguía perfectamente. Es un sonido que me atrapa y me obliga a permanecer con la ventana abierta, la nieve mojándome las manos, los brazos, la cabeza. Pero de pronto noto el frío, y el hipnotismo desaparece, vuelvo a la realidad y tengo que cerrar la ventana y correr a por la cámara de fotos.

En esto soy como la mayoría de los mortales. Cuando todavía se revelaban carretes de fotos, los días de después de una nevada eran los de más trabajo para las tiendas de revelado, y es que en estas ocasiones los granadinos hacemos dos cosas: jugamos con la nieve o hacemos fotos, miles y miles de fotos. Y la Alhambra suele ser el foco de atracción más importante, portada de periódicos, telediarios, es la foto que todo el mundo busca. Yo también, por petición expresa de un amigo, que si no, no me hubiera perdido por el Albayzín hasta el punto de tener que usar el localizador del móvil, para buscar el mirador de San Nicolás, o más bien, el mirador de la Mezquita, que está al lado, y tiene mejores vistas (dicen los entendidos, porque en el mirador de San Nicolás hay más ambiente, dónde va a parar).

Pero esto fue por la tarde, que por la mañana me abrigué bien con mi sombrero de paja y salí a hacer fotos por mi barrio, con mi musiquita tranquila acorde al momento, para esquivar el ruido de los coches en la autovía que sí, por más que nieve, por más que sea festivo, siempre tiene coches.

Como ya ha pasado el día, y se han puesto miles y miles de fotos en todos lados, os ahorraré las mías salvo un par de ellas que creo que han salido medio bien. No ya por el enfoque u otras cuestiones técnicas sino por la composición de las fotos: qué difícil es hacer una buena foto de un árbol helado sin que aparezca una farola, un cable, una baldosa, un edificio… hasta en los parques tienes que ir esquivando fuentes, bancos, columpios… uf!

De todas formas el paseo mereció la pena, sobre todo porque había poca gente, y pude darme el gustazo de ser el primero en pisar la nieve en muchos sitios. Os dejo la foto de un arbolillo que salió bonico:

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Venga, y una de la Alhambra:

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Y me despido con una foto que tomé desde el monte granadino conocido como del sombrero por su forma característica de sombrero de ala ancha. El lugar es un mirador natural de Granada y su vega, y creo que saqué una buena foto en el momento en que la lluvia descargaba sobre Sierra Elvira y sobre el pantano del Cubillas, se ven perfectamente las nubes “desparramándose” hacia la tierra, como cuando vemos una tormenta desde lejos; de hecho, durante la nevada de esta mañana cayeron varios rayos sobre Granada, y quizás esto que se ve en la foto sea una tormenta:

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Espero que nos leamos pronto, en otra nueva aventura emocionante.

GPL

Migue.

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Sierra Elvira 3-mar-12

Como dije en la convocatoria, el sábado nos dirigimos hacia Pinos Puente con la idea de iniciar allí el recorrido hacia Sierra Elvira, pero esto no fue posible, así que nos quedamos con el recuerdo de la foto del reloj de sol de su iglesia, porque las horas las daban las sombras de los cables de luz que atravesaban la calle. Ni oficina de información turística ni nadie que supiera cómo subir a la sierra desde allí, ni siquiera la policía local, jeje.
Reloj de sol, iglesia de Pinos Puente.De modo que nos fuimos directamente a los “Caballicos del Rey” subiendo por el anejo de Atarfe “Sierra Elvira“, un lugar donde no había vuelto desde mi niñez, y que no está exactamente donde yo recordaba (en la anterior entrada decía que estaba bajo la Ermita de los tres Juanes, y no es así). Es un área recreativa muy frecuentada por los vecinos de Atarfe, con un pinar, algunos almendros, el aire limpio de la sierra, las vistas sobre la Vega, y unos toboganes naturales, que hacen que sea éste un lugar perfecto para pasar un día de campo con la familia.

Como no teníamos una ruta prevista, desde el área recreativa de los Caballicos del Rey nos pusimos a andar siguiendo la pista que se adentra en la sierra, y aunque grabé una parte del recorrido con el gps, no lo he descargado siquiera, pues estuvimos andando sin rumbo fijo, dirigiéndonos en cada momento hacia donde más nos apetecía. Como la sierra es pequeña, teníamos siempre la referencia del punto de partida, e hicimos una recorrido dirigiéndonos hacia Pinos Puente (la ruta a la inversa que quería hacer en un principio), nos volvimos cuando llegó la hora de comer, y renunciamos a subir al “Tajo Colorao”, éste que se ve en la foto:

De las aves que hay allí, tengo que decir que se oía mucha variedad de pájaros, pero no sé identificarlos, espero que con el tiempo y una caña, lo consiga. Por una parte, sobrevolando siempre el Tajo Colorao, había una colonia de aves negras y grandes, que podrían ser cuervos (?). Tuvimos la suerte de ver bastante de cerca un pájaro con cresta, que allí no supimos identificar. Creo que se trata de una “cogujada común”, por la cresta y la ceja blanca:

Con respecto a las plantas, salvo el pinar de abajo, el resto es todo matorral, abunda mucho el romero, que ahora está en flor:

En fin, que nos movimos principalmente por los alrededores de la zona más baja de la sierra, delimitada por los picos del Tajo Colorao y el Cerro del Sombrerete al que subiríamos después de comer, mientras los niños se dedicaban a tirarse por los toboganes.

La conversación muy animada, sólo hay que tener en cuenta que estaban allí 3 historiadores y una antropóloga, así que me informaron muy bien de que aquella zona oculta los restos de la antigua ciudad árabe de “Madinat Ilbira”, o Medina Elvira, que se convirtió pronto en una ciudad importante como capital de la kura de Ilbira (una de las provincias de Al-Andalus) por su situación como eje de comunicaciones de la actual Andalucía oriental con la capital del Califato de los Omeyas en Córdoba. Pero allá por el siglo XI, la invasión almorávide rompió el Califato en los llamados reinos de Taifas. La dinastía Zirí estableció aquí uno de esos reinos eligiendo como capital, en el año 1013, la ciudad de Granada (hecho del que se cumplirán 1000 años el próximo 2013, y que se conoce como el “milenio del Reino de Granada“). Esto hizo que la ciudad de Medina Elvira cayera poco a poco en el olvido, viéndose su población reducida por la cada vez mayor influencia de Granada.
Bueno, todo esto es un tema a la vez complejo e interesante, os animo a que visitéis la página web del proyecto Medina Elvira, donde tenéis toda la información, y mejor expuesta de lo que yo pueda contar aquí de oídas de los expertos en estos temas.

Toda la parte de la sierra por donde nos estuvimos moviendo está declarada como zona BIC por los restos arqueológicos que se encuentran allí por doquier, como un trozo de muralla y una puerta de acceso, justo al lado de los toboganes:

Lo que se ve es el contorno de la muralla primitiva, pues las piedras que pudiera haber allí, están escondidas y protegidas por una capa de grava.
En lo alto del cerro del Sombrerete es donde se supone que estuvo la alcazaba, y todo el camino que sube hasta arriba está sembrado de restos de cerámicas como éste:

Uno siente una gran emoción viendo estas cosas, porque un trozo de arcilla no es nada, pero si te pones a pensar que lleva allí más de 1000 años (1000 años!!!), se te encoge el corazón, y más cuando uno vuelve a ese sitio después de tantos años, y tiene unas vistas de su pueblo, de la Vega de Granada, de las choperas donde uno jugó tantas veces… Aunque en esta foto no sale mi pueblo, sí que sale, envuelta como en una neblina, la Vega de Granada, allá por donde pasa el Genil:

Además he de contaros que Sierra Elvira es rica en “amonites”.Los amonites eran unos “caracoles” marinos prehistóricos, o mejor, unos animales que vivían en unas conchas con forma de espiral (parecida a los cuernos del carnero, símbolo del dios egipcio AMMON, de ahí su nombre). De modo que Sierra Elvira estaba bajo el agua hace un porrón de años. Yo mismo tuve la ocasión de ver el fósil de un amonite en la casa de un vecino de Atarfe que trabajaba en las canteras, era una plancha de mármol cuadrangular de unos 50 cm de lado, y era impresionante, la concha totalmente fundida con la piedra… para que os hagáis una idea, en wikipedia hay una foto que indica muy bien el tamaño.
Pero es que, además, subiendo hacia el cerro del Sombrerete había unas rocas con unos surcos muy extraños, pensamos que eran surcos provocados por el agua, quizás de la época en que esas rocas estaban sumergidas… qué ilusión, jeje. Pero he buscado en internet, y lo más probable es que sean rocas calizas y los surcos sean erosiones típicas por el agua, no necesariamente prehistóricas:

Y ya está, esto es todo lo que había que contar de la excursión del sábado, espero que os pique la curiosidad por saber más de Medina Elvira. En otra ocasión volveremos, porque nos quedaron retos pendientes de superar, como ver el vértice geodésico, y hacer una ruta más completa y preparada. Os dejo con una foto de los toboganes para que veáis lo bien que lo pasamos:

Gracias a todos los que nos acompañasteis, fue un día estupendo. Y, como siempre, gracias por leer mi crónica.
Migue.

Sábado 3 de marzo. Sierra Elvira.

Vuelta a las andadas, ¡ya era hora! que con la primavera anticipada que estamos disfrutando las piernas se van solicas dirección monte, y hay que darles el gusto. De modo que el próximo sábado he pensado en hacer una ruta por Sierra Elvira. Importante: no hay una ruta definida prevista, porque las que he visto por ahí no me han gustado demasiado y prefiero que vayamos a nuestro aire, armados con el gps del móvil, buscando el vértice geodésico de Sierra Elvira y mis admirados y recordados desde mi niñez “Caballicos del Rey“, bajo la Ermita de los Tres Juanes, junto a la cantera.

Los caminos que yo conozco allí parten desde Atarfe, sin embargo, veo que las rutas en wikiloc y otros sitos de senderismo parten desde Pinos Puente, así que allí iremos, y si hace falta, preguntaremos el camino.

La quedada donde siempre, en la Chana, a las 10:00, para partir de ahí en coche hacia Pinos Puente.