¿Cernícalo?

Después de varios meses con la cámara nueva, empiezo ahora a verle el resultado a la inversión. No es que no haya hecho fotos buenas hasta ahora, algunas de las que he considerado mejores las tengo colgadas en mi galería de flickr o las habéis visto en facebook. El tema es que aprender a manejar una cámara réflex lleva su tiempo, y yo estaba convencido de que con mi teleobjetivo 55-300 de 200 eurillos iba a hacer unas fotazas como las que hacen los profesionales, y me empeñaba en hacer fotos con el zoom a tope y la apertura al máximo… y claro, para las mariposas muy bien, que se te posan muy cerquita y yo hasta tenía que alejarme de ellas para que la cámara fuera capaz de enfocar, como en esta foto del otro día en la Sierra de Huétor:

_DSC0034

“Nymphalis polychloros” Olmera.

Pero con los pájaros el asunto cambia, pues no te dejan acercarte demasiado (salvo algún triquero ocasional en La Janda), y el resultado de intentar sacar una foto a un objeto lejano era siempre el mismo: objeto desenfocado, imposible de identificar, y fotos a la papelera. Hasta el punto de pensar en que tenía algún problema de visión… pero no, en el modo de enfoque automático obtenía los mismos resultados.

_DSC00142_1Hasta que hace un par de días, hablando con mi ilicitano amigo Vicente, desperté de mi sueño y me convencí de que con mi teleobjetivo nunca podría hacer esas fotos espectaculares, y que tendría que aprender a sacarle rendimiento al mismo de otra forma, sin forzar a tope el zoom, por ejemplo, y aprendiendo cosillas sobre distancias focales, control de la exposición y demás. Menudo trabajo!! pero el resultado ha sido inmediato y ahora os puedo presentar unas fotos bastante decentes que he hecho hoy mismo. La primera es de una garcilla bueyera (Bulbucus ibis) que buscaba comida en un campo de la Vega cercano a Santa Fe donde suele darse cita un grupo de unas 15 o 20 garcillas.

_DSC00422La otra foto es de un ave rapaz, pequeña, que estaba posada en una rama de un árbol en un punto indeterminado de la Vega granadina, vigilando los campos de cultivo de su alrededor, cuajados de bandadas de palomas y gorriones. Hace poco tuve ocasión de ver a una de estas aves rapaces buscando comida en el suelo de un solar abandonado, con su típico aletear rápido para mantenerse quieta en un punto determinado y luego lanzarse en picado hacia abajo. Le hice algunas fotos con el móvil, pero no se ve muy bien, no más que la forma del pájaro. Pero la de foto de hoy está mucho mejor, si bien desconozco si se trata del mismo ave. Hay que tener en cuenta que estaba lejísimos, y que no ha colaborado con la foto pues ni siquiera giró la cabeza para mirarme un segundo, y cuando comencé a andar acercándome cada vez más a ella, echó a volar y me dejó con las ganas… Bueno, aquí está la foto de marras, yo diría que es un cernícalo (podría ser común o primilla, que haberlos haylos en Granada)…

La foto no es nada del otro mundo aunque sea un gran logro para mí; me gustó más la foto que le saqué cuando se alejaba. Me ha salido un cuadro muy bonito con algunos de los elementos que amo de mi tierra: Sierra Nevada, la Vega, la Alhambra, y las palomas! Siempre que veo las bandadas de palomas, y más cuando las veo con el telón de fondo de la Sierra, me acuerdo de una cita de Lorca hablando de Pitres y las palomas: En la plaza del pueblo hay una placa con una foto que recuerda la visita del poeta a Pitres en la primavera de 1928. Tras la foto que le sacaron a Federico a los pies de un árbol con forma de Y, éste escribió:

“Aquí estoy en Pitres, pueblo sin voz ni palomas de la sierra, crucificado en la Y griega del árbol.”

_DSC00442

El supuesto cernícalo se ve volando con las alas extendidas en el centro de la foto, justo encima de la paloma que vuela más arriba.

Poco a poco espero que vayan saliendo cositas buenas con la cámara, espero impaciente que comience la temporada de mariposas y poder aplicar a las fotos los nuevos trucos aprendidos.

Gracias por leer.

Migue.

 

 

Mariposa de la col “Pieris brassicae”

Calentando motores para la temporada de mariposas de este año, ya tocaba revivir otra vez el blog  para contar algunas cosillas sobre la mariposa de la col.

Hará unos 2 meses que, paseando por el huerto de mis suegros, vi varias mariposas blancas revoloteando por las hojas de las coles. Muy inquietas, no dejaron que les hiciera fotos, pero como sospechaba, estaban poniendo huevos en los enveses de las hojas de col. Tras confirmarlo con el grupo de seguimiento de mariposas de Sierra Nevada, supe que se trataban de huevos de “Pieris brassicae” (y no “P. rapae” como pensé en principio). Era la primera vez que veía huevos de mariposa, así que seguí buscando y… ¡bingo! en una hoja había ya orugas recién salidas del huevo y devorando las hojas:

IMG_4063

Así que, cual chiquillo que cría gusanos de seda para el típico trabajo escolar (del que mi amiga Carla sabe bastante, y ha escrito varias cosas curiosas en su blog), me coloqué la etiqueta de “loco” y  me puse a buscar una caja de zapatos donde guardar “mi tesoro”,  sin mucha preocupación pues tenía garantizado el suministro de hojas de col con las que alimentar a los churumbeles…

Hace muuuuchos años, mi padre me llevaba al camino de Belicena a coger hojas de morea para mis gusanos de seda; ahora es mi suegro el que me surte de hojas para gusanos, esta vez de col, jejeje.

Por algo se llama mariposa de la col (o blanca de la col), pero lo cierto es que estas orugas se pueden alimentar de muchos tipos de plantas brasicáceas, como el rábano, nabo, coliflor… y las mariposas adultas se alimentan del néctar de las flores, siendo las preferidas de ésta las de colores rojos y azulados.

Me llevé a casa toda una puesta de unas 40 o 50 orugas, y en sucesivas entregas de hojas, más y más huevos y orugas llenaban mi caja y suplían la alta mortandad que tenía: algunas  se escapaban o simplemente dejaban de comer… Fueron creciendo y llegando todas a la fase previa a la formación de la crisálida, presentando este aspecto:

Oruga Pieris brassicae

Orugas de distintos tamaños

Aunque hay orugas de mariposas de todos los tipos (gordas/delgadas, lisas/verrugosas, con pelo/sin pelo), en lo que se refiere a la estructura son todas iguales:
IMG_4451

La cabeza, una cápsula esférica formada principalmente de quitina (¡Qué sería de los insectos sin la quitina!!), se diferencia del resto: un cuerpo alargado dividido en 13 segmentos. En cada uno de los tres primeros segmentos, que corresponderán al tórax de la mariposa, se encuentra un par de patas articuladas. Los segmentos abdominales son lisos, o presentan una serie de falsas patas, que actúan como ventosas para adherirse al suelo y desplazarse. Creo que tengo por ahí un video donde se ve cómo se mueven…

[[[ WordPress gratuito no me permite subir vídeos, y las plataformas youtube, vimeo y dailymotion no me lo aceptan por no sé qué problemas de duración o formato. En cuanto lo tenga colgado somewhere lo pondré aquí. Disculpas…]]]

Cuando les llega su momento, las orugas buscan un sitio en donde comenzar la metamorfosis que las transformará en el ejemplar adulto. No tejen una cápsula como los gusanos de seda, sólo emplean un poco de hilo para amarrarse a la superficie por la cola y después se hacen un cinturón de seguridad, sí, lo hacen: después de fijar la cola a la superficie, mueven la cabeza de un lado a otro trazando un hilo que los sujeta…

Así amarradas, se quedan inmóviles y comienza una transformación interior que se ve cuando el desarrollo que se produce por la cabeza rompe la piel negra y peluda de la oruga. Continúa haciendo movimientos hasta que la antigua piel queda amontonada a la cola y se desprende, dando lugar a la crisálida de la que saldrá la mariposa. La foto siguiente es de una crisálida emergiendo, aún va por la mitad y hace movimientos para desprenderse de la piel antigua:
IMG_4690

En la foto de arriba se puede ver a la derecha un punto blanco, es un mojón de seda donde tendría que estar anclada la oruga. Se había  desplazado, y por eso cayó al suelo de la caja, desconozco qué suerte habrá tenido, en mayo lo sabré…

De modo que ya están casi todas las orugas buscando sitios donde aposentarse, y ya tengo algunas crisálidas muy bien formadas, donde se ve perfectamente la forma de las alas y el “cinturón de seguridad”:

IMG_4682IMG_4708

Me he decidido a contar esto ya porque las mariposas no emergerán hasta la primavera. La Pieris brassicae es una mariposa multivoltina, es decir, tiene varias generaciones cada año, siendo la última la de las orugas que nacen en octubre-noviembre, que pasan el invierno en forma de crisálida para emerger en primavera e iniciar un nuevo ciclo.

Espero con ganas ver de cerca a esta mariposa de la que no tengo fotos aún, pues es muy nerviosa y no para quieta; tengo que aprovechar cuando salgan de la crisálida, pues estarán unas horas desplegando las alas muy tranquilas… De la que sí que tengo fotos es de su hermana pequeña, la “Pieris rapae”, o blanquita de la col, una mariposa blanca y con manchas negras como la “brassicae”, pero más pequeña.  Le saqué una foto muy chula la pasada primavera:

Blanquita de la col. Pieris rapae.

Blanquita de la col. Pieris rapae.

Y bueno, después de un año con las mariposas, y siendo ésta la primera vez que veía en vivo una oruga, el pasado puente de diciembre veo en Tarifa ejemplares adultos y orugas de la famosísima mariposa monarca, que todos conocemos por los documentales. Mirad qué hermosura:

Oruga de "Danaus plexippus"

Oruga de “Danaus plexippus”

Iba a poner un video de cómo se movía la oruga-crisálida desprendiéndose de la piel, pero youtube está lleno de vídeos del ciclo completo de esta mariposa, y me lo voy a ahorrar poniendo uno muy completito que he encontrado. Atención al amarre que hace la oruga… ¿quién las enseñará?? Lo mejor de este video es el extra de oruga parasitada por la avispa parásita “Cotesia glomerata”. A disfrutar:

Gracias por leer, y hasta la próxima!!
Migue Fgl.

Mariposas de Sierra Nevada y el Cambio Global.

El proyecto “Global Change in Mountain Areas”, financiado por la Unión Europea, tiene por objeto poner en marcha una serie de sistemas de seguimiento del cambio global (o efectos que la actividad humana ejerce sobre el planeta) en 29 reservas de la biosfera de todo el mundo. Sierra Nevada fue escogida como uno de esos espacios a estudiar y desde la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía se puso en marcha el proyecto denominado “Observatorio del Cambio Global en Sierra Nevada“, en el que participan más de 80 personas que trabajan desde la Universidad de Granada, el Parque Nacional de Sierra Nevada, o la Junta de Andalucía.

La tarea principal de este proyecto consiste en recopilar la máxima información posible a fin de realizar un seguimiento exhaustivo de la flora, la fauna, el suelo, la nieve, la atmósfera, los flujos de CO2, etc.
Con respecto a la climatología, hay instaladas en Sierra Nevada varias estaciones meteorológicas en los 4 puntos cardinales y en varias alturas, que miden la temperatura, la velocidad del viento, humedad relativa, concentración de gases contaminantes, y radiación.

El cotejo de los datos recibidos en estas estaciones con los que aportan otras repartidas por todo el planeta permite afirmar a los expertos que la actividad industrial e irracional del hombre está alterando el clima a nivel mundial, aunque siempre habrá quien niegue el cambio climático, como un geólogo granadino a quien tuve ocasión de escuchar recientemente.

Desgraciadamente, el futuro no es nada esperanzador vistos los continuados fracasos de las reuniones internacionales que se celebran anualmente sobre el cambio climático, en las que la mayoría de los países anteponen sus intereses económicos a la salud del planeta.

Os cuento todo esto para que podáis comprobar que la cosa es seria, y porque es el marco necesario para explicar mi implicación en este proyecto, que no consiste más que en realizar una parte del trabajo de campo de recopilación de datos.

Fue mi amigo Jorge Garzón, responsable de la empresa Al-Natural, quien me habló de su proyecto particular del seguimiento de mariposas diurnas, LEPIDES, visto mi creciente interés por las mismas, de modo que me metí de lleno en un programa del Parque Nacional de Sierra Nevada, enmarcado dentro del proyecto global mencionado antes, de seguimiento de mariposas diurnas de Sierra Nevada.

“El seguimiento de mariposas diurnas en Sierra Nevada tiene como objetivo establecer tendencias de las poblaciones de ropalóceros (así se llaman las mariposas diurnas) del Parque Natural y del Parque Nacional de Sierra Nevada. La evolución de las poblaciones permitirá establecer la evolución de determinados ecosistemas e interpretar dichos resultados bajo el prisma de los efectos del cambio global. De este modo las comunidades de este grupo de insectos se emplearán como indicadores de cambios ambientales. La información aquí recabada se interpretará bajo una perspectiva geográfica en comparación con otras áreas donde se están desarrollando programas de seguimiento de características similares como por ejemplo: Cataluña, País Vasco, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Doñana, Reino Unido, Holanda, Alemania, Suecia o Inglaterra.”

En una entrada anterior, ya os hablé de algunas mariposas que suelo ver en los paseos por los alrededores de Pitres; no en vano, esa zona es de las que tiene un mayor índice de biodiversidad de Sierra Nevada (en general, los barrancos húmedos a media altura que rodean todo el macizo son ricos en biodiversidad), y en mariposas en concreto, un auténtico paraíso. De modo que hacer ese paseo más a menudo, aprender a identificar las mariposas, y apuntarlas en un papel, es sólo un paso más en mi camino.

Para que os hagáis una idea, el camino discurre por parajes como el de la foto:

DSCF0116

O como este otro:

IMG_2442

Aunque a algún vecino con terreno en la zona le molestan las hierbas, las flores y las mariposas para el paso del dúmper hacia su cortijo, y no se le ha ocurrido otra cosa que sulfatarlas, matando a todo bicho viviente que se le hubiera ocurrido pasar por allí:

DSCF0115

Dice este hombre que le ha ahorrado un buen dinero al Ayuntamiento, porque segarlas habría sido mucho más costoso…

Así que aquí tenemos un ejemplo más de cómo los intereses particulares y el dinero están por encima del medio ambiente, y que si por algunos fuera, el monte estaría cementado para que pudieran pasar dúmperes y camiones por todos los sitios.

Tomo por mía esta frase, muy apropiada:

“Cuando se tale el último árbol, cuando se contamine el último río, cuando se pesque el último pez, sólo entonces, nos daremos cuenta de que el dinero no se puede comer.”

Pero bueno, una entrada de mariposas, y las mariposas, ¿dónde están? En el fondo del mar…

Os dejo algunas fotillos, aunque alguna no la tengo identificada. Todo se andará.

Estas dos son de los llamados “licénidos”, mariposas muy pequeñas; algunas en tonos azules, como la de la derecha:

IMG_2778

La siguiente, del género de las “Melitaea” muy abundantes:

IMG_2805

Ésta no está identificada:

IMG_2815

Ésta tampoco, y es una pena, una mariposa grandona a la que sólo pude sacarle esta foto en la que se ve el reverso de las alas:

IMG_2890

Ya sólo me queda añadir que formo parte de un grupo de voluntarios comprometidos con la conservación del medio ambiente y que hacemos esto por el puro placer de aprender disfrutando y ayudando a la naturaleza; amamos la vida en su conjunto y aportamos nuestro granito de arena para un planeta más saludable y más diverso en el paraíso cercano de Sierra Nevada.

No nos mires: Únete!

Gracias Por Leer el tostón 😀
Migue.

El bosque. Mucho más que madera.

Aproximadamente, los bosques cubren el 29% de la superficie total de España, lo que supone uno de los mayores índices de biodiversidad de Europa. Recordemos que la Península Ibérica, debido a su situación de nexo entre continentes, y por estar al abrigo del Atlántico por un lado y del Mediterráneo por otro, posee una riqueza natural única en Europa por la diversidad de hábitats. La Península Ibérica es lo que se conoce como “Hot Spot”, que es un término que define la riqueza biológica de un territorio; los tres países: España, Portugal y Andorra albergan más de 8.000 especies de flora, de las cuales, 1.700 son endemismos íbero-baleares, y unas 100 son orquídeas.

Los bosques son los ecosistemas terrestres con mayor biodiversidad. Son una reserva medioambiental donde se conserva el patrimonio genético de miles de millones de años de evolución. Los árboles regulan la humedad y la temperatura, mantienen en funcionamiento el ciclo del agua, purifican el aire, favorecen la formación de humus y protegen de la erosión.

IMG_2003

Para aprender de estas cosas y más, tenemos la oportunidad de ver en Granada la exposición “El bosque. Mucho más que madera.” de la Fundación La Caixa, que estos días se puede visitar, gratuitamente, en el Paseo del Violón, junto al Palacio de Congresos. Hasta el 28 de abril.

Encontrarás fichas interesantes de árboles conocidos por todos, y presentación de algunos ejemplares singulares, como el enorme eucalipto “o avó de Chavín”:

IMG_1997

Si queréis saber más cosas de los eucaliptos, y de éste ejemplar en concreto, echadle un vistazo a este video de promoción:

Pero además, y como marca de calidad de las exposiciones que se organizan al amparo de la obra social de La Caixa, se trata de una exposición que mezcla sabiamente la información con la poesía y así, hace un recorrido por las funciones de los bosques, sus habitantes, árboles y animales, acompañado de los grandes poetas españoles que han homenajeado a los árboles en su poesía, como Lorca, Machado o Rosalía de Castro.

Tienen en la exposición un cartel con el poema “Vals en las ramas”, de Lorca, muy bonito, musical, pero incompleto. Tampoco dicen, porque no es este el lugar, que este poema es un homenaje a Vicente Aleixandre por su poema “El Vals”

IMG_1995

Lo que falta del poema:

Y una cabeza de cristal

y un violín de papel

y la nieve podría con el mundo

si la nieve durmiera un mes,

y las ramas luchaban con el mundo

una a una,

dos a dos,

y tres a tres.

¡Oh duro marfil de carnes invisibles!

¡Oh golfo sin hormigas del amanecer!

Con el muu de las ramas,

con el ay de las damas,

con el croo de las ranas,

y el gloo amarillo de la miel.

Llegará un torso de sombra

coronado de laurel.

Será el cielo para el viento

duro como una pared

y las ramas desgajadas

se irán bailando con él.

Una a una

alrededor de la luna,

dos a dos

alrededor del sol,

y tres a tres

para que los marfiles se duerman

bien.

De Rosalía de Castro, un fragmento de “Los robles”:

IMG_2001

Y de Antonio Machado, para terminar, su poema “A un olmo seco” en versión cantada. La versión de Calixto Sánchez de la colección “La palabra más tuya”, un referente que ya conocéis:

El reloj dice que son las 12, pero yo tengo cuerpo de 11. Veremos qué pasa mañana en la vuelta al trabajo con este disloque horario.

Como siempre, gracias por leer. Espero que guste esta entrada y que no se pierda nadie la exposición. Hasta otra ocasión.

Migue.

Desbordamiento del Genil.

El miércoles fui testigo del desbordamiento del río Genil. Cuando voy a Huétor Tájar disfruto mucho con las vistas, me alegra ver el campo lleno de vida y un río Genil con más caudal del que acostumbro a ver a su paso por Santa Fe. Me gusta ver toda esa vega encajada entre montañas con una diversidad enorme de verdes y marrones, y siento una empatía especial con los agricultores que la trabajan y que me dan trabajo a mí. Por eso no me sorprende ver, en lo alto de una colina junto a un polígono industrial a donde voy, un hombre apuntando con su cámara de fotos hacia la vega. La sorpresa viene cuando aminoro la marcha para observar yo también, y veo, al fondo, el campo todo cubierto de agua. Pero aquí no se riega por inundación… si aquello parece una marisma! Me dirijo hacia el pueblo… la carretera cortada. Una vecina me confirma que se ha desbordado el río, y me dirijo hacia allí a paso ligero. Lo que me encuentro, lo cuentan las fotos:

IMG_1930

Parece un mar… es un campo de espárragos que se ha ido al garete. El curso del río está por detrás de la chopera.

IMG_1927

IMG_1925

En la foto de la izquierda, otra perspectiva. A la derecha, el río cruza la carretera de acceso al pueblo; al fondo el puente que salva el río. Todas las fotos están tomadas mirando hacia el sitio de donde vienen las aguas, el este, pues el sol impedía hacer fotos hacia el otro lado, donde se podía ver un paisaje igual de desolador.

Al principio, uno piensa en la madre Naturaleza, el río que se toma lo que es suyo y esas cosas, pero pronto se da uno cuenta de la realidad. Es el desembalse de agua de los pantanos lo que provoca esto: Quéntar y Canales cerca de Granada; Colomera y Cubillas aportan sus aguas a través del río Cubillas; y el de los Bermejales, a través del río Cacín. Este último desemboca en el Genil en Villanueva Mesía donde también estaba anegando cultivos. De modo que la responsable, y a quien le lloverán las denuncias, es la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir por no haber previsto esta situación.

Más adelante, las aguas del Genil se “guardan” en el pantano de Iznájar, un enorme depósito que también está desaguando y causando graves problemas en Écija: que se preparen para lo que les viene encima… todavía más.

Regreso al polígono industrial para hacer alguna foto más desde arriba:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

He tenido ocasión de hablar con la gente del pueblo, que me han contado el desastre que para los agricultores supone esta inundación. Hace unos días que desde UPA-Granada denunciaban que el exceso de lluvias estaba causando pérdidas importantes en la producción del espárrago de este año (además de otros cultivos importantes, como la alcachofa o el olivo), y esto no viene más que a agravar una situación delicada. Además, la inundación que en tiempos del “creciente fértil” en el Nilo podría ser beneficiosa, cuando se produce en un cultivo no da más que trabajo y deja tras de sí una capa de lodo (“nata” le llaman aquí al residuo que queda, según me comentaban unos jubilados) muy costosa de eliminar. Por no hablar de que la mayoría de las fincas en esta zona son de pequeños agricultores, explotaciones de tamaño familiar que ni siquiera se permiten el lujo de contratar mano de obra para la recolección de la cosecha.

El desbordamiento se producía también aguas arriba, en Villanueva Mesía (parece que este es el nombre oficial, aunque suena raro…), y comentaban que también estaba cortada la carretera, así que de vuelta a Granada, hice una parada allí para comprobar que el espectáculo era parecido, si bien la carretera estaba abierta:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Allí pude hablar con un agricultor que tenía su finca allí al lado con un metro de agua, según comentaba.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Parecía tranquilo. Los agricultores no están solos, suele darse el cooperativismo, y además están los seguros agrarios, y otras organizaciones para la defensa de sus intereses. Me comentaba una cosa curiosa: decía que el nivel del agua seguía subiendo y que lo sospechaba porque el río arrastraba mucha broza, señal de que estaba “barriendo” zonas nuevas; en la retirada va más limpio. En el centro del puente se acumulaba una gran cantidad de despojos:

IMG_1934

Entiendo que las inundaciones son la razón de que el cultivo predominante siempre a orillas del Genil sea el chopo, un árbol que precisa de mucha humedad y que no sufre demasiado con las inundaciones (aunque posteriormente haya que limpiar el terreno de todo el fango que deja tras de sí el río). La regulación de los caudales por medio de las presas hace que se gane confianza y se acaben cultivando otras cosas en terrenos próximos al río, hasta que pasa lo del miércoles…

Una vez allí, y dado mi interés por conocer un poco mejor la tierra donde nací, quise investigar un poco en la historia de los cultivos en la vega de Huétor Tájar, para compararla con la de la Vega de Granada; un estudio muy útil para el aprovechamiento del curso de guía de ecoturismo que estoy realizando de la mano de la gente de Al-Natural.

El valle del río Genil sirve de eje de tierras de cultivos desde Granada. Allí se abre formando la Vega de Granada, que llega más o menos  hasta Láchar. Después se estrecha y tras varios kilómetros vuelve a ensancharse antes de llegar a Villanueva del Mesía, en donde se funde con el valle del río Cacín, dando paso a la Vega de Huétor Tájar (foto grande más arriba).

Son las aguas del río Cacín, alimentado por la mayor aportación del río Alhama, las que riegan la vega de Huétor Tájar, a través de un sistema de caces y acequias que se remontan a tiempos de las culturas romana y árabe. Los ríos Cacín y Alhama nacen en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda y Almijara.

En el cauce del río Cacín se construyó una presa, llamada de Derivación, que captaba sus aguas y las conducía a través de un canal hasta tres módulos de partición, de los cuales dos servían para regar los diferentes partidos de la vega de Huétor Tájar, como la Vega Vieja, Vega del Cacín, Vega del Conde, etc. Este canal es conocido con el nombre de “Caz de la Emperatriz Eugenia” y pasa por ser uno de los más antiguos de la provicia, como demostró el ingeniero Abellán (1895-1982), promotor de los pantanos de Bermejales, Cubillas e Iznájar, entre otros, y del canal de Huétor Tájar (1948). Abellán demostró que la antiquísima Acequia Gorda del Cacín (hoy Caz) fue trazada por los romanos, y uno de los signos evidentes es el túnel perforado en la roca, junto al río Cacín, para conducir las aguas hasta Huétor. Los árabes, maestros insuperables en el arte del regadío, ampliaron y perfeccionaron el Caz tal y como se hallaba hasta que empezaron las obras de entubación a finales del siglo XX, al objeto de aprovechar todo el agua, sin desperdicios.

Antiguamente, las aguas que conducía el Caz no sólo se aprovechaban para regar, también producían la energía para poner en funcionamiento el molino de harina de Tajarilla, que ya existía en época califal y estaba asociado a la alquería de Tájara (Tájar), situada en la hoy llamada Casería de las Torres. Ubicada en la orilla izquierda del río Cacín poco antes de su desembocadura en el Genil, recibía las aguas del Cacín por la construcción de una presa de tierra sobre éste y se conducía por medio de una acequia de gran recorrido (Caz). Así se formó una rica vega que hoy se conoce como “Vega Vieja”, de gran productividad.

Otro dato histórico interesante es que, tras la Reconquista de Granada, los Reyes Católicos donaron a su Capitán, Don Álvaro de Luna, más de 1.200 fanegas de tierra y el derecho de usar las aguas del río Cacín para riegos. Don Álvaro de Luna y posteriormente sus descendientes y Señores de Huétor Tájar dictaron normas para controlar los riegos que se plasmaron en las Ordenanzas de la Villa. De esta forma el Caz de la Emperatriz Eugenia, recibe este nombre en homenaje a la granadina María Eugenia Palafox Portocarrero y Kirkpatrick, condesa de Teba, más conocida como Eugenia de Montijo, Señora de Huétor Tájar y Emperatriz de Francia.

Y esto es todo de momento, que no está mal para ser un día laborable… está bien que de vez en cuando se fusione el trabajo con el disfrute, y espero que quien lea esto lo disfrute igual. Me despido con una última foto del río en Villanueva Mesía:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

GPL

Migue.

La nieve

Algo tiene la nieve que hipnotiza. Será porque en Granada no estamos acostumbrados a ella, aunque no estoy del todo seguro de que si me fuera a vivir a Canadá, por ejemplo, me pasara lo que al pobre “primo de Santa Fe que vive en Toronto”; el Santa Fe argentino, naturalmente: Un monólogo de Dady Brieva:

Ahora en serio, al despertar esta mañana, era aún de noche, y llovía; mientras me preparaba el café se escuchaba perfectamente, porque es un sonido que se mete por todas las rendijas, el crepitar del agua al golpear en el suelo, los charcos, las ventanas… a lo largo del desayuno cesó el sonido de la lluvia, y al comprobar que era ya de día y subir las persianas… oh sorpresa! la lluvia se había convertido en nevada, que caía copiosamente, y ya había dejado un precioso manto blanco sobre mi calle, los árboles del parque y los tejados circundantes.

El sonido de la nieve al caer es, para mí, hipnotizante; parecido al sonido que hace al ser pisada, pero muy muy suave, es el rozamiento de la nieve con el aire, el sonido de los copos al caer unos sobre otros… y esta mañana era especial porque no había apenas ruido ambiental al ser festivo, y se distinguía perfectamente. Es un sonido que me atrapa y me obliga a permanecer con la ventana abierta, la nieve mojándome las manos, los brazos, la cabeza. Pero de pronto noto el frío, y el hipnotismo desaparece, vuelvo a la realidad y tengo que cerrar la ventana y correr a por la cámara de fotos.

En esto soy como la mayoría de los mortales. Cuando todavía se revelaban carretes de fotos, los días de después de una nevada eran los de más trabajo para las tiendas de revelado, y es que en estas ocasiones los granadinos hacemos dos cosas: jugamos con la nieve o hacemos fotos, miles y miles de fotos. Y la Alhambra suele ser el foco de atracción más importante, portada de periódicos, telediarios, es la foto que todo el mundo busca. Yo también, por petición expresa de un amigo, que si no, no me hubiera perdido por el Albayzín hasta el punto de tener que usar el localizador del móvil, para buscar el mirador de San Nicolás, o más bien, el mirador de la Mezquita, que está al lado, y tiene mejores vistas (dicen los entendidos, porque en el mirador de San Nicolás hay más ambiente, dónde va a parar).

Pero esto fue por la tarde, que por la mañana me abrigué bien con mi sombrero de paja y salí a hacer fotos por mi barrio, con mi musiquita tranquila acorde al momento, para esquivar el ruido de los coches en la autovía que sí, por más que nieve, por más que sea festivo, siempre tiene coches.

Como ya ha pasado el día, y se han puesto miles y miles de fotos en todos lados, os ahorraré las mías salvo un par de ellas que creo que han salido medio bien. No ya por el enfoque u otras cuestiones técnicas sino por la composición de las fotos: qué difícil es hacer una buena foto de un árbol helado sin que aparezca una farola, un cable, una baldosa, un edificio… hasta en los parques tienes que ir esquivando fuentes, bancos, columpios… uf!

De todas formas el paseo mereció la pena, sobre todo porque había poca gente, y pude darme el gustazo de ser el primero en pisar la nieve en muchos sitios. Os dejo la foto de un arbolillo que salió bonico:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Venga, y una de la Alhambra:

IMG_1825

Y me despido con una foto que tomé desde el monte granadino conocido como del sombrero por su forma característica de sombrero de ala ancha. El lugar es un mirador natural de Granada y su vega, y creo que saqué una buena foto en el momento en que la lluvia descargaba sobre Sierra Elvira y sobre el pantano del Cubillas, se ven perfectamente las nubes “desparramándose” hacia la tierra, como cuando vemos una tormenta desde lejos; de hecho, durante la nevada de esta mañana cayeron varios rayos sobre Granada, y quizás esto que se ve en la foto sea una tormenta:

IMG_1843

Espero que nos leamos pronto, en otra nueva aventura emocionante.

GPL

Migue.

Mariposas en La Taha

Seguro que si llego a planear una salida al campo para ver mariposas no veo tantas como esta mañana. Me llevé la cámara, sí, y he podido sacar unas fotos estupendas de algunos de los ejemplares que se estuvieron más quietecitos. Pero me faltaron los prismáticos, ¡qué cantidad de pájaros! Por todas partes sorprendíamos a bandadas de pájaros que salían espantados a nuestro paso. Pude distinguir un petirrojo que jugaba al escondite conmigo, colorines, y otros que no me atrevo a nombrar, no sea que me equivoque. Un ave rapaz nos sobrevolaba durante casi toda la mañana y, en fin, un cántico de pájaros incesante nos acompañó durante el paseo.

La primera mariposa que posó por fin para mi cámara fue una hembra de la llamada “Manto bicolor” o “Lycaena phlaeas”, una mariposa pequeñita, de las que vimos varios ejemplares, la mejor foto es ésta:
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Revoloteaban por casi todo el camino, y parecía que se las llevaba el viento, pero también pude captar una buena foto de un ejemplar hembra de la mariposa “Lasionmmata megera” o “Saltacercas” que tenía una de sus alas rota:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

También vimos un ejemplar macho de la ya clásica para mí “Ortiguera” o “Aglais urticae”, una de las mariposas más abundantes en Sierra Nevada visible durante todo el año:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Y para finalizar, la mariposa que más me cautivó, pues, después de verla durante todo el camino, cuando ya estábamos cerca de Pitres se metió por un caminito verde junto a un arroyo, y dejó que la observara bien de cerca mientras libaba en una flor compuesta, de un amarillo intenso como ella. Se trataba de la “Colias alfacariensis” o “Colias de Berger o Alfacar”. A pesar de tener como guía de identificación el magnífico libro de “Las mariposas diurnas de Sierra Nevada”, no he podido averiguar si el ejemplar es macho o hembra. Ahí lo tenéis, con su par de antenas y su “espiritrompa” succionando el néctar de la flor:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Y esto es todo, como veis, la primavera está llegando a Sierra Nevada. Alegría, alegría!

GPL

Migue.